En una reciente publicación de una selección de dedicatorias manuscritas de Rilke, encuentro esta que me parece bellísima por su profundidad y sencillez, en el contexto del misticismo de parte de la poesía del autor.
“ Para Lotte Bielitz “
Es dificil el descenso hasta Dios. Pero mira :
te agotas de llevar los cántaros vacíos,
y, de pronto, resulta que ser niño, joven, anciano,
hombre, mujer, basta para que Él quede satisfecho sin fin.
Él es el agua: limítate a hacer sólo
una taza con tus manos juntas,
y arrodíllate luego. Pródigamente
hará rebosar tu límite más alto.
Rainer María Rilke. 23 de enero de 1919.
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