jueves, 15 de octubre de 2009



                       Esta ausencia tuya. XXI. William. Salomé Ortega.
                                                
                              Del libro de relatos cortos "Perdí las estrellas". Sial/narrativa


Dorothy y yo viviamos la idea de la muerte de forma diferente,
yo siempre la tenía presente: los campos azulados,
abrocharme el abrigo, ver la mariposa ensombrecer una flor,
todo sería nada, nada sería yo.
Unos días antes de morir, me dijo, con ironía:
después de visitar la tate modem de Londres 
y toparme con el oficio del mono, sabes, 
no me importa tanto morir.
Encuentro más capacidad creadora en la lápida de mi sepultura 
con un ramito de lobelias, y algún pensamiento tuyo
flotando a mi alrededor.

Esta ausencia tuya, dije, con la voz apagada...
- Será un silencio que no hemos escogido - 
se adelantó a decir, - me disolveré en el aire como las palabras,
hasta elevarme al infinito como una nube de humo.
- No estés triste, el destino ha sido bueno con nosotros, 
nos amamos como en la primera emoción al conocernos, 
aún hoy nos iluminamos al mirar nuestra desnudez,
piénsalo, pocos se han amado durante tanto tiempo en el espacio, 
en el corazón, en la genitalidad, amparados el uno en el otro, 
perduraremos como el lenguaje, como moléculas amorosas 
más allá de la luz identificados con el universo.   

  
                                                                                       


Tags: Salomé Ortega, ausencia, muerte, silencio, amor

Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por pedrogollonet
jueves, 15 de octubre de 2009 | 13:08
Hace pocos días, navegando en la página de myspace de Salomé Ortega, descubrí esta publicación suya de relatos cortos, "Perdí las estrellas" en Sial/narrativa.

Una vez en mis manos, he disfrutado con la sencillez expresiva de los dos relatos que contiene y he podido sentir el placer de "..viajar a las raíces de la poesía, a la aurora de la belleza del lenguaje..." según Antonio Sánchez Trigueros en su cálido prólogo al relato primero.

Todo es autenticidad en estos relatos y me sumo entusiasta al parecer de Antonio Colinas, al afirmar que en la escritura de Salomé Ortega la forma importa poco, en la medida que ella enciende todos sus textos.