Sin posibles posdatas retocadas
¿Adónde van a morar las tiernas voces amorosas,
de esos versos que, al volver a ojearlos con recelo,
ya, tan sólo, retornan angustia del alma, vacuo hastío?,
¿adónde las lisonjas, el fiero arrebato de indómitas pasiones?.
¿Hacia qué estrellas huyen las bellas metáforas trocadas en absurdos
[ soliloquios,
la cándida incertidumbre que sobreviene en despiadada evidencia,
adónde el aroma de imaginarias flores que tan sólo
los incautos amantes olfatean con sus poros abrasados?
¿Cómo vaciar las estrofas que en esta hora nos turban,
qué hacer con los vocablos de fútiles ecos,
cómo expulsar al abismo los más primorosos epítetos
y arrojar al espacio infinito sentimientos que volaron?.
¡Fatal destino de la poesía que es testigo
de tiempos que se antojan llagas postreras!
El desamor es mucho más agradecido a la palabra,
sobrevive en el tiempo, en su incombustible catarsis,
-salvífico, siempre real-.
Mientras tanto, se amontonan los fósiles de estériles poemas,
que nunca merecieron ser ó siéndolo,
tan fugaces, caducos, quedan irreparablemente
impelidos a la falaz estima del inocuo lector.
Sin posibles posdatas retocadas ….
Pedrogollonet. sevilla, 19 de octubre de 2009
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