Viernes, 30 de octubre de 2009


         Las Hierbas de Thule ( 1958 )



              El instante


Sentados en silencio, durante un instante de felicidad,
mirábamos la danza de las mariposas.
Agitaban sus banderas amarillas
en el solemne resplandor del sol.

Pensamos: Un día será agradable
recordar cada uno de estos instantes
cuando instantes de otra clase
se hayan acumulado hasta formar años, 
un día cuando todos los pinchazos recibidos
hayan crecido hasta convertirse en heridas.


         
              Pérdidas   


Las pérdidas de la poesía no son sólo de la poesía. 
Mirad esos motivos muertos para siempre
que en su caída arrastraron símbolos con ellos. 
Hay un campo de batalla sembrado de muertos de esa clase.

Las vertiginosas transformaciones, 
el brutal espíritu devastador
que durante tanto tiempo se ha cernido sobre los campos, 
angustian a los ancianos y enloquecen a los jóvenes. 

Sobre todos nosotros ha descendido un rasgo de locura: 
un cobarde conformismo indigno del hombre. 



         El coche ( 1960 )  


      
              Los recuerdos 


Los recuerdos no son tuyos ni míos.
No son cosas personales que se guarden en la cartera.
Los recuerdos son la necesaria caída del rocío
sobre las edades del pensamiento.
Sin ellos una idea jamás podría conservar su humedad y madurez.
Los recuerdos refrescan todas las ideas que viven de verdad.

Todos los que atacan la granja del recuerdo
desde las alturas de su sequedad
son una calavera perfectamente parlanchina situada en el secadero
donde únicamente se conserva la verdad de la forma
pero no el rumoroso sonido de la fuente.

En todo recuerdo vivo hay una savia.
Los recuerdos vienen desde su bosque en tu ayuda.
Te enseñan lo que tienes que echar de menos para poder vivir.
Gracias a ellos reanudas el contacto con las hadas,
recuerdas sus advertencias alrededor de las cunas,
recuerdas en la profundidad del pozo
las ramas reflejadas del árbol de Dodona.



         Poemas sobre luz y oscuridad ( 1971



             El cedazo de los recuerdos
  


La mayoría de los recuerdos
caen al suelo con las hojas.
Si después uno los toca 
solamente crujen secos 
como si jamás hubiesen verdecido
en los matorrales de los años. 

El hombre exige de las cosas
más que ellas de él.
Ávido e implacable 
consume el resplandor de las cosas.   
      

Tags: Nobel 1974, Martinson, universalidad, nómada, värdsnomaden, sencillez, compromiso

Publicado por pedrogollonet @ 22:07  | Literatura. Poes?a
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por pedrogollonet
S?bado, 31 de octubre de 2009 | 0:20
Martinson (Nobel en 1974) ha sido un reciente descubrimiento personal con el que,cada vez, me siento m?s c?modo al adentrarme en su poes?a. Localista, pero radicalmente universal, resulta de una vigencia, que asusta, en su utop?a del n?mada universal (v?rldsnomaden), con la que aboga por el movimiento humano como ant?doto de las siniestras exhibiciones de las fuerzas nacionalistas.
He seleccionado unos poemas de ?pocas y libros diferentes, sin m?s nexo que mi gusto personal, mis sensibilidades y el "tiempo" como tema de referencia.
La Academia sueca dijo de ?l las m?s bellas palabras:"Por una poes?a que refleja la totalidad del Universo en una gota de roc?o".
Publicado por pedrogollonet
S?bado, 31 de octubre de 2009 | 12:19
" Los recuerdos son la necesaria ca?da del roc?o
sobre las edades del pensamiento ". Me parece sencillamente sublime.

"En todo recuerdo vivo hay una savia.
Los recuerdos vienen desde su bosque en tu ayuda.
Te ense?an lo que tienes que echar de menos para poder vivir".
Evoca el recuerdo no como castraci?n del alma, rencor que alimenta el odio, sino como vida, savia para poder seguir viviendo, siendo en tu presente colmado de roc?os de pasados.