Los remeros del tiempo
Acaso ese desliz en lo que es mera
existencia, sin más,
que hemos llamado tiempo, muestre a veces
indicios de un ser propio
y, de alguna manera, por sí mismo
se manifieste. No rotundamente
como posesionándose del aire
que respiramos, ni interrumpida
y sucesivamente, dando
continuidad fingida
a lo instantáneo, ni rotando en círculos
concéntricos pues la existencia fluye
sin centro alguno, sino
superponiendo su decurso en láminas
finísimas, en capas o en estratos
en los que bien pudiera ser posible
horadar y pasarse,
no sé cómo, al de arriba
o al de abajo y, al pronto,
hallarse en otra historia.
Y pudiera también que esta pulida
mansedumbre, esta lámina de agua
por la que me deslizo entre lamentos
como canciones y entre roncas voces
de antiguos siervos, sea
uno de esos estratos, y me encuentre
ahora y sin saber cómo remando
en el tiempo, otro tiempo, entre los viejos
remeros de este Volga que aún arrastran
su miseria por tan indiferente
superficie.
Me palpo
las andrajosas ropas, miro
mis botas destrozadas por el hielo
y pienso si algún día, en un futuro
que se escapa a mis mientes,
alguien navegará, quizás yo mismo,
por estas aguas, estos
horizontes de bosques y de brumas
y podrá revivir este momento
de lucidez atormentada.
( Yaroslavl, Rusia, 1966 ).
De Los estados transparentes
[ Siempre llegamos a destiempo ]
Siempre llegamos a destiempo.
Cada llegada es un fracaso. Parte
ya el tren y conseguimos
subir en marcha. Todo en vano.
Nos lleva, es cierto. Pero ya se ha ido.
A través del cristal nos asomamos,
pero la vida ya se ha ido; todo
se ha ido inacabado.
Estamos viendo, rostros, árboles,
de otras personas y otros campos.
Estamos contemplando una montaña
que ya no es esta misma que miramos.
Oímos voces, gritos, carcajadas
que hace ya tiempo que sonaron.
Difícilmente pretendemos
hallar una respuesta por el tacto;
y cuando al fin tocamos algo vivo
ya no está allí lo que tocamos.
Cada momento que nos lleva
es un presente ya pasado.
Nos lleva, es cierto. Pero ya se ha ido;
se había ido al alcanzarlo.
( 1997). De Las edades del frío
Tags: Rafael Guillén, tiempo, instante, existencia, pasado, presente, futuro