Todo cabe
Todo cabe en la vida
cualquier alrededor nos marca
a veces con silencios
y a veces con palabras
así nos vamos conociendo
mientras el tiempo pasa
y vamos aprendiendo cosas útiles
y otras que no sirven para nada
seamos por una vez coherentes
no nos vayamos por las ramas
hay ritos que nos signan
de una manera extraña
y aunque crezcan los años y las uñas
no nos hagamos trampa
el futuro de a poco
abre sus alas
la luna está allá arriba
como siempre enigmática
y abajo está la tierra
con el pozo del alma
y después veinte metros a la izquierda
digamos que mi casa
ya no vale la pena negarlo
la vida es una trama
imperfecta rotosa
cansada
la llevamos a cuestas
y nos cuesta dejarla
en un lecho de enfermo
abandonada
si queremos saber
cómo se llama
habrá que preguntarlo a ciertos sones
cuando rompen la calma
y a los pocos testigos
y también a la almohada
Pasado
De algún pasado llegan rostros
cada uno envuelto en su mirada
interrogando siempre interrogando
con la pobreza que todo lo ilumina
en el umbral de los umbrales
alguien recuerda cosas nuestras
y nos sentimos en otro mundo
que fue tan nuestro como el de aquí
pobre el silencio en su clausura
quiere esconder revelaciones
y sin embargo llegan / transcurren
sin ocultar que están borrachas
el pretérito es un desván
sin luz sin agua
y sobre todo sin postigos
¿qué podremos traer de ahí
que no sucumba ante el primer deseo
o a la segunda provocación?
nos queda el miedo sin fronteras
que se quedó sin Dios / el de hace mucho
y no ha comprado a los de ahora
pero el olvido no permite
que nos quedemos sin olvido
desde el pasado llegan semblantes
que tienen algo de nuestro ayer
¿será que nos reconocemos
porque el pretérito es de todos?
Testigo de uno mismo
¡Que entre la luz y que entre el aire,
el aire que es el más fiel testigo de la vida!
Jaime Sabines
No sólo el aire fiel /también nosotros
somos testigos de la vida entera
la vemos transcurrir deshilachada
gozosa o muriéndose de pena
pasan mezclados / hechos y deshechos
y nos dejan sin fe y hablando a solas
con más de una tristeza en la mochila
y admirando la espuma de las horas
todo convoca en los alrededores
todo es símbolo de algo que se quiere
y si el alma se pone a echar de menos
sobre todo convoca a los ausentes
somos vigías del amor y el odio
si perdemos el tiempo / lo ganamos
con las meditaciones como nubes
que tratan de acercarnos lo lejano
así y todo vamos quedando limpios
de miedos y parodias de coraje
y el peligro del mal que está de luto
lo vemos a través de los cristales
risa o llanto / silencio o barahúnda
competimos con el aire más fiel
y ya que al fin el poeta se despide
somos testigos de uno mismo / aménTags: Mario Benedetti, Testigo de uno mismo, vida, pasado, recuerdos, compromiso