En este poema mi soledad no cabe,
tu sonrisa en este verso tampoco
y mi libertad -insumisa-
en vocablo alguno se ubica;
mejor será que hablemos un rato
de la palabra amor, de nosotros,
y sin engañar decirnos
lo que valen nuestras vidas
desde que nuestros pies se traban
cada noche, cada día,
sin prejuzgar a mañana
que en este poema
tampoco tiene cabidaTags: Pedro Gollonet, amor, libertad, presente