en los que obscenamente
aparentas luna llena;
en cambio yo
-y aunque finja-
ya casi siempre
menguante,
ayuno de la medida
para, al menos,
con mis yemas
algún cuarto
llegar a rozar.
Me sublevo
incapaz en apurar
tanta seda
en desperdicio
y se me amontonan las horas
- inepto gestor de mi tiempo-
del deseo para fugarnos
de este opresor espacio
a mares de dunas
de palabras, besos húmedos
y llantos
por placeres derrotados,
a tierra yerma de adioses
y de fechas por cumplir,
enredada en la pereza
del tiempo más tahúr
y holgazanear
en pasiones no inventadas,
sin calendarios caducos
que consuman en fatal espasmo
de muertes cansinas
-sin edad-
Voy a apurarte la piel
-si te dejas-,
que hasta ahora
no has opuesto resistencia
y a mí no me gustan
los viejos en pijama;
me rebelo a fundirme
en luna nueva,
pues sigo siendo
partícula de tiempo
en la torpe espera
de cuartos con futuro,
aunque todo sea ficción,
como el propio tiempo,Tags: Pedro Gollonet, tiempo, deseo, amor, rebeldía