Domingo, 23 de mayo de 2010



   De la mano de mi amiga Yolanda García Jiménez, me llega el excelente poemario La única semilla, de José María Muñoz Quirós, que me dedica con suma amabilidad y a quien no había leído con anterioridad, lo que dice bastante de mi escaso conocimiento de voces tan importantes como la de José María. El poemario, en su integridad, me ha parecido de una autenticidad, calidad poética y exactitud expresiva realmente encomiables, con una profundidad que brota en cada poema, en cada tema de los que aborda. En la sencillez aparente late un hondura ayuna de artificios y servidumbres que, personalmente, me ha cautivado. Gracias a Yolanda (¡no dejes de escribir!) y, especialmente, a José María Muñoz por regalarnos su voz tan sincera, impregnada de tanta verdad.

Cuanto más leo y releo versos como ...la desidia del tiempo seduciendo las horas,/ el malestar del agua en la memoria., o ... Quien pretende no ser sólo una sombra/ que atraviesa la vida, bien conoce/ el precio de ser libre. Es una distinción/ que va colgada/ como avisando su condena.../ ,  más admiración me produce la obra (de la que tan poco conozco y que prometo e invito a degustar, porque no es poesía para devorar). Un abrazo a los dos. Pedro Gollonet.



         

         LA ÚNICA SEMILLA.  JOSÉ MARÍA MUÑOZ QUIRÓS
   

      NOSTALGIA


Nos viene la nostalgia

y nos llena de frío, de ese temblor que emana

un delicado zumo, un deseo sin nombre,

la desidia del tiempo seduciendo las horas,

el malestar del agua en la memoria.

Y fluye, y enajenado fluye, como desierto o

lontananza, como mar en penumbra,

y se disipa hasta albergarse en un nido de viento,

en la densa materia de la fruta.

A veces viene la nostalgia

con alas de tierna lluvia desflecada,

de delicado musgo que va creciendo sin forma,

sin saber   cómo viene o cómo nace

en la maleza de los días. Y surge,

y surge todo lleno de prontitud y frío,

vistiendo el muro de las cosas que te son familiares,

que te son tan queridas

que ya no tienen nombre y tú conoces

en su verdad en ti, muy hondamente,

y amas a pesar de que siempre es la nostalgia

portadora de sueños imposibles.

 

 

                    SER LIBRE

 

Quien pretende no ser sólo una sombra

que atraviesa la vida, bien conoce

el precio de ser libre. Es una distinción

que va colgada

como avisando su condena. Allí se queda

destituyendo cada muro, viendo caer

su incómoda careta. Al dejar cada brillo

asoma la desnuda presunción de sus manos,

y todo lo acaricia. Alguien está esperando

cercenar el camino, poner la zancadilla,

ser testigo de una fuerza que aprieta

hasta dejar ahogado cada instante.

Sin respirar apenas, lentamente,

se va perdiendo el paso, va cediendo

el envés de esa intensa demolición,

y queda, al igual que después de la batalla,

lo que en pié no ha podido

ser victima del fuego.





Tags: José María Muñoz Quirós, poesía limpia, profundidad, poesía exacta

Publicado por pedrogollonet @ 14:26  | Literatura. Poes?a
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