Viernes, 19 de noviembre de 2010

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No podr? asistir a la presentaci?n del nuevo disco de Jos? Luis Z??iga en Libertad8 -este 20 de noviembre- y lo siento much?simo por el afecto que le tengo ?la libertad siempre me atrae y Jos? Luis es profundamente libre, como su poes?a-. Espero compensarle pronto con un buen arroz en la calle de la Reina, en Madrid, de los que hemos compartido otras veces.

En estos d?as ?casualmente- he finalizado la lectura de su libro Era otro hoy (Poemas. 1966-2006). Nada menos que cuarenta a?os de poes?a may?scula, de verdad, que nos hace respetar a?n m?s al autor amigo, cuando tantos reclaman la notoriedad con cuatro ideas conformadas en la pretensi?n de una vanguardia exenta de emoci?n e intimismo ?hasta el mejor simbolismo, pienso, debe emocionar en su lectura, en sus im?genes- y en la alineaci?n con grupos o corrientes de las que aseguran un recorrido mercantil; coincido con Jos? Luis en sus estados vitales y aunque ?a veces y por eso- no seamos la alegr?a de la huerta en nuestros poemas (tampoco ha habido mucho motivo para enga?arnos), tambi?n nos gustamos en la iron?a ?y cierta visi?n ?crata del entorno que nos reconduce siempre a nuestro interior. Hablaba de Jos? Luis y he terminado haciendo una confesi?n, pero as? es como siento la poes?a de Z??iga, que comparto, aunque con la distancia que da una obra literaria consolidada y una calidad literaria indudable a estas alturas de su vida y que deber? tener un reconocimiento mucho mayor en alg?n momento cercano.

A pesar del comentario anterior, la poes?a de Z??iga no est? pre?ada de pesimismo, m?s bien resulta tremendamente vitalista. El dolor se plasma, pero su huella no impide la ansiedad del autor por vivir, por amar, ciclot?mica en ocasiones, lo que la hace mucho m?s rica y de una expresividad siempre sorprendente. Z??iga es un gran lector de poes?a, lo que pudiera haberle llevado a alinearse con alguna corriente, pero como dice Pablo Medel -en el brillant?simo pr?logo del libro? su poes?a siempre ha ido por libre, lo que ha influido poderosamente en mi admiraci?n personal y po?tica. Como he dicho alguna vez, siempre escribimos en compa??a de cuantos hemos le?do, pero triste soledad la de aquel que deje de ser ?l mismo en su palabra, en su vida, en definitiva.

Puede sorprender a los lectores de Jos? Luis Z??iga que en este homenaje el d?a que presenta su nuevo disco, traiga a vuestra lectura unos excelentes sonetos, sujetos al rigor de la m?trica y la rima, pero con un clasicismo y, al tiempo, actual?sima expresividad que contrastan como ?l, como su poes?a, con esa libertad absoluta que su palabra nos deja.

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????????????????????? Era otro hoy (Poemas. 1966-2006). Jos? Luis Z??iga.

La s?ptima palabra-Ediciones del Primor.

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Presencia del amor en plena decadencia del poeta

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Cada vez que te intuyo, me enamoro;

cada nueva ma?ana, enajenado,

mi coraz?n escarda tu costado.

?Gozoso perro en pos de qu? tesoro!

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Encelado me tienes, como al toro.

Como al toro en el coso, acorralado,

como naufrago en olas acunado,

la mirada perdida. Como el toro.

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Yo me conformo sombra en la agon?a.

Eco de ti tan s?lo me pretendo,

tan s?lo ser la noche de tu d?a.

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Que cuanto m?s me ci?es m?s lo entiendo:

yo soy tristeza y t? eres alegr?a.

T? empiezas a vivir, yo estoy muriendo.

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La pregunta

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Fue apenas un silencio recorrido

por murmullos de ara?as y de abejas;

apenas fue un quiz?s entre las cejas

alborotando el sue?o de un olvido.

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Pues quise preguntar, hoy he sabido

que valen m?s las dudas que las quejas.

Se desliz? una l?grima y me dejas

con un zumbido azul en el o?do.

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No te vayas amor, que no s? nada;

otra vez el olvido crece y crece

aprisionando el tiempo entre su malla.

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No sospeches recelo en mi mirada:

yo puedo preguntar, mas no merece

la pena que respondas. Calla, calla?

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Lo que pudo ser

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(Transit? junto a m?. No se detuvo.

Sus pasos, reposados, resonaron

un momento fugaz y nada hubo:

s?lo el pu?al mortal que en m? clavaron

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sus ojos. Salud?. No se detuvo,

ni tan siquiera un punto vacilaron

los pasos. Suspir?. Llam?. Cantaron

las alondras. Llor?. Pronto ya estuvo

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lejos. Pas?. Qued? la noche oscura

diluyendo las huellas del olvido

de una historia de amor que naci? muerta).

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Ya despierto? El sue?o me tortura?

?No s? qu? hubiera de mi vida sido

de ser la mala pesadilla cierta! ???

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El poeta se siente desolado casi al alba

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?Ay, naufrago sin sol! ?Ay, jarcia rota!

?Ay, coraz?n inerme del soldado!

?Ay, mort?fero dardo envenenado!

?Ay, espiral sin fin de la derrota!

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Ella bate sus alas de gaviota,

se?ora y reina del acantilado;

yo cuento las estrellas, estrellado,

apurando el insomnio gota a gota.

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Una estrella se esconde en los balcones

de la noche. El rey de corazones

se derrite, se agita y da un portazo.

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Oscurece la luna en su regazo;

las cenizas se cubren de algodones:

Ya se afloja la cincha del abrazo.

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Pedro Gollonet. Gelves, 19 de noviembre de 2010.?

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Publicado por pedrogollonet @ 13:22  | Literatura. Poes?a
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