Jueves, 22 de octubre de 2009

 Filosofía slow

Hoy más que nunca, el individuo moderno vive sumido en una particular carrera de obstáculos en la que controlar el cronómetro hasta la milésima determina nuestra existencia. La desconexión del medio natural y su tempo, ligado a las estaciones y demás factores que escapan a nuestro control, parece un espejismo en las sociedades occidentales de hoy en día. Las ciudades se vuelven anónimas y levitamos, sumidos en nuestro peculiar universo de intereses. La prisa es el motor de todas nuestras acciones y la cinética de grand prix envuelve nuestra vida acelerándola, economizando cada segundo, rindiendo culto a una velocidad que no nos hace ser mejores.

El movimiento Slow no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta la fecha. Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital. La clave reside en un juicio acertado de la marcha adecuada para cada momento de la carrera diaria. Se debe poder correr cuando las circunstancias apremian y soportar el temido estrés que en demasiadas ocasiones nos embarga; pero a la vez saber detenerse y disfrutar de un presente prolongado que en demasiados casos queda sepultado por las obligaciones del  futuro más inmediato.

 Actitud lenta

Demasiadas veces la lentitud viene asociada con valores negativos. Torpeza, desinterés, tedio son dimensiones que no recogen los efectos beneficiosos de una actitud pausada, bien razonadaysegura.

Las decisiones importantes no siempre deben tomarse al azar, impulsivamente, eso lo sabemos todos. Resulta difícil creer que llevar a cabo más de una actividad a la vez pueda deparar resultados positivos; más bien mediocridad en los distintos escenarios. Asimismo, no siempre la inactividad es sinónimo de vacío. La actitud contemplativa nos integra en el medio y puede ser el refugio de ideas brillantes que nos ayuden positivamente en nuestro proceder.
El movimiento Slow quiere dar herramientas a los individuos para que sus existencias no sean una mera sucesión de escenarios encadenados, desprovistos de emociones.

En definitiva, el movimiento Slow es una fuente de placer, útil para alejarse de una vida estandarizada regida por el minutero de nuestro reloj de pulsera, sometida por una velocidad que erradica nuestra capacidad para disfrutar del momento esperado cuando este por fin asoma.

 Historia de un movimiento internacional 

El movimiento Slow tiene su génesis en la Plaza de España romana, en el año 1986. Su nacimiento es indisociable de cierta actitud contestataria en clara oposición a la americanización de Europa. Cuando el periodista Carlo Petrini se topó con la apertura de un conocido establecimiento de comida rápida en este enclave histórico de la capital italiana, algo se removió en su interior. Definitivamente, se habían traspasado los límites de lo aceptable y entendió, de forma casi visionaria, los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de la población del viejo continente, ofuscado en imitar el tempo vital marcado al otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento; Slow Food.

La idea era simple; proteger los productos estacionales, frescos y autóctonos del acoso de la comida rápida y defender los intereses de los productos locales, siempre en un régimen sostenible, a través del culto a la diversidad, alertando de los peligros evidentes de la explotación intensiva de la tierra con fines comerciales.

Tras Slow Food, aparecerían nuevas aplicaciones a otros ámbitos esenciales de nuestras existencias como el sexo, la salud, el trabajo, la educación o el ocio que acabarían por conformar las áreas de influencia del movimiento Slow.

 Slow around the world

Han hecho falta veinte años para que la comunidad slow empiece a ganar peso específico alrededor del mundo. Fiel a su bandera, la propagación ha sido sin prisa, pero sin pausa. Su influencia se ha hecho más notable en Europa que en ningún otro lado, aunque miles de personas viven bajo el manto del dinamismo slow por todo el planeta.

La expresión álgida que constata la buena salud del movimiento la ejemplifican las denominadas Slow Cities; con su lucha contra la homogeneización y apostando fuerte por los beneficios de la diversidad, algunos alcaldes de diferentes regiones abanderaron los postulados de Petrini, creando espacios proclives a un desarrollo desacelerado.

Las Slow Cities, son lugares en los que ningún detalle queda al azar. Se concentra la actividad humana entorno a plazas, promoviendo la sociabilidad del ágora. Como no, se fomenta la producción de alimentos autóctonos, siendo incluso endémicos en algunos casos y los pequeños negocios artesanales brotan entre las callejas de los centros históricos.

 Lejos de oponerse a la lógica capitalista, las Slow Cities se nutren de un turismo selecto que acude impulsado por los efectos positivos que absorbe a nivel sensorial.
La intención es clara; poner en contacto a todo un network de personas de procedencias dispares que comulgue con estos espacios en los que la buena mesa conecta directamente con la abierta idiosincrasia local, una cuidada hospitalidad y el respeto absoluto por el entorno natural. De esta forma, como el propio Petrini señala, acontece una globalización virtuosa en la que todos los agentes que conectan obtienen un feed back muy positivo de la experiencia, dando a conocer los albaricoques del Vesubio o permitiendo el descubrimiento del guisante del Maresme a interesados de la otra punta del planeta.


© 2008 Movimiento Slow. Todos los derechos reservados

Slow cities 

En las Slow Cities impera el equilibrio entre modernidad y tradición. Su gran aportación se concentra en una cincuentena de promesas destinadas a facilitar y armonizar el día a día en su seno.
De esta forma, los centros históricos son espacios peatonales en los que el tráfico y el ruido asociado desaparecen, fomentando el paseo tranquilo. Las grandes superficies son rechazadas en favor de los pequeños comerciantes de la localidad, favoreciendo los productos autóctonos.
Las casas se elevan al unísono, manteniendo la misma línea en las fachadas, altura y tejados. Los restaurantes elaboran recetas tradicionales del lugar a base de productos locales que son cultivados siguiendo los postulados de la agricultura y ganadería ecológicas, ideal para preservar el sabor de los alimentos, así como para favorecer los biorritmos de la tierra en función de la estación del año. El tiempo parece pararse para favorecer la reflexión existencial de sus conciudadanos y visitantes.
www.cittaslow.net

   Slow work

Los esfuerzos del Slow Work centran su atención en ralentizar la jornada laboral con el fin de mejorar la productividad de los trabajadores –aunque parezca paradójico- además de procurar cierto tiempo libre que pueda aprovecharse en beneficio propio.
No debemos olvidar que la sobrecarga de trabajo en el mundo occidental es la causa de algunos de los trastornos más preocupantes de la actualidad.

Algunas empresas punteras, conscientes de la situación actual del mercado laboral, han optado por modificar sus normas y hacer de la empresa un espacio flexible en el que los trabajadores gestionen el tiempo a su gusto, obtengan generosas vacaciones o incluso puedan gozar de un espacio con música en vivo, gimnasio o guardería para sus pequeños.
El Slow Work se alinea con la idea que una mayor inversión de tiempo no garantiza una mayor productividad; si no todo lo contrario.

  slow schooling

Más que nunca, los niños viven presionados por la necesidad de convertirse en adultos antes de hora. En muchas ocasiones son los padres los que atiborran a sus hijos de actividades al margen del colegio para que se vayan adaptando al ritmo frenético de nuestra sociedad desde temprana edad. En otras, es la propia televisión o Internet los agentes que juegan este rol que invita a la precocidad de los más pequeños.

Desde la posición de Slow Schooling, se aboga por impulsar el juego en un entorno favorable a la interacción, lejos de competir. Asimismo, se alienta a los niños a descansar y relajarse para ordenar de forma estable y creativa sus ideas. Ha quedado demostrado que una enseñanza más lenta, basada en aprender a pensar y a establecer conexiones, resulta mucho más positivo y efectivo que devorar información para luego vomitarla en un examen.

   8 secretos slow

  • Tómate una infusión con los pies apoyados fuera de la ventana. No hacerlo mientras conduces.
  • Invierte calidad de tiempo en la bañera, y si es acompañado mejor.
  • Escribe estas palabras en un sitio visible: Hacer varias tareas a la vez es no hacer ninguna bien
  • No te veas forzado a responder con rapidez, tómate tu tiempo.
  • No lleves el reloj encima, no te preocupes que sabrás la hora.
  • Bosteza a menudo. Bostezar es bueno para la salud
  • Escucha una pieza de música de Mozart en su tempo original.

 Tomate un día slow

  • Al levantarte dedícate un tiempo a desayunar tranquilo y visionar el día que tienes por delante.
  • Practica un hobbie sosegado.. Pescar, pintar, plantar; pero trata de hacer una sola cosa a la vez.
  • Come despacio. Disfruta de la soledad o de una conversación si estas con más gente.
  • Haz una siesta y tómate una hora extra en la cama, te lo mereces.
  • Escribe cualquier cosa. Sumérgete en el día que has tenido
  • Sal de casa y practica el noble arte del dolce fare niente. Lee un periódico, observa las fachadas..
  • Cena un menú con alto contenido en frutas y verduras.
  • Lée un libro en la cama, abandónate a tus pensamientos y fluye.

© 2008 Movimiento Slow. Todos los derechos reservados

 

 

Por tanto, esa "actitud sin prisa" no significa hacer menos ni  tener menor productividad. Significa sí, trabajar y hacer las cosas con "más calidad" y "más productividad", con mayor perfección, con atención a los detalles y menos estrés. Significa retomar los valores de la familia, de los amigos, del tiempo libre, del placer del buen ocio, y de la vida, en las pequeñas comunidades. Del "aquí" presente y concreto, en contraposición contra lo "mundial" indefinido y anónimo. Significa retomar los valores esenciales del ser humano, de los pequeños placeres de lo cotidiano, de la simplicidad de vivir y convivir, y hasta de la trascendencia y la meditación.

Significa un ambiente de trabajo menos coercitivo, más alegre, más leve y por lo tanto, más productivo, donde los seres humanos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer.
Es saludable pensar detenidamente en todo esto. Los antiguos refranes ya marcaban el camino: "Paso a paso se va lejos" y "La prisa es enemiga de la perfección" .

En la película "Perfume de Mujer" hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una chica a bailar y ella responde:
"No puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos".
A lo que el ciego responde: "Pero es que en un momento, se vive una vida", y la saca a bailar un tango. El mejor momento de la película es esta escena de sólo dos o tres minutos.
Muchos viven corriendo detrás del tiempo, pero sólo lo alcanzan cuando mueren, ya sea de un infarto o un accidente en la autopista por correr para llegar a tiempo, o para otros que están tan ansiosos por vivir el futuro que se olvidan de vivir el presente, que es el único tiempo que realmente existe.

Todos tenemos tiempo por igual, pues nadie tiene ni más ni menos de 24 horas por día. La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo. Necesitamos empaparnos de cada momento, porque, como dijo John Lennon, "La vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".



 


 .. desnudo en la paz de la tarde que cae y arrastra todas las contingencias
de este día, a la espera de que el color púrpura deje paso a la noche renovadora,
salvífica..

Pedrogollonet.
 

 

 

 



Tags: slowly. filosofía slow

Comentarios
Publicado por Salvador Ruiz
Jueves, 03 de diciembre de 2009 | 20:56
El hecho de no tener respuesta por mi parte, no es que no te siga, o que no haya leido en varias ocasiones el contenido de tu blog, el que me parece muy interesante, por lo que te felicito.

En cuanto al contenido de este escrito, lamento que por mi edad, ser? muy dificil ponerla en pr?ctica, pero desde luego, siempre que pueda la tendr? en cuenta.

Un abrazo,
Publicado por pedrogollonet
Jueves, 03 de diciembre de 2009 | 22:13
Muchisimas gracias, Salvador. La edad no s?lo no se interpone en la filosofia slow, sino que pienso que es un factor que la potencia, en tanto que tendemos a relativizar m?s el valor de lo accesorio y, por tanto, a mejor apreciar lo que realmente vale una vida. Un abrazo fuerte