Domingo, 25 de octubre de 2009


         El poeta pide a su amor que le escriba



AMOR DE MIS entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí, rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que me pone de noche en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas, y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Tags: amor, otoño enajenado, locura, espera, soneto, Federico, García Lorca

Publicado por pedrogollonet @ 1:18  | Literatura. Poes?a
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Comentarios
Publicado por pedrogollonet
Domingo, 25 de octubre de 2009 | 1:25
Ni en la estrechez de las formas dejaba de ser ?l: tierno, sencillo, elevado, desnudo, de inigualables met?foras del alma, siempre poeta.......Federico !!