Domingo, 25 de octubre de 2009

 
                        Esperanzados ortos de mi tierra






Empujan los ocres y el amarillo impacienta,

se retiran los verdes, protector baldaquino, 

que cobijaban nuestra estival agonía,

imperceptiblemente, en las más tardas horas

de los días más cortos, interminables, a veces.

 

Castaños, nogales, la pizarra ya humedece,

extraviaron su fragancia las lavandas y la tierra cruje a muerte

para que otro día, ¡ ay qué distante que está ! 

vuelva a presentarse la vida

y florezcan las entrañas.

 

Las lajas vomitan los últimos jaramagos,

los atardeceres son púrpuras más premiosos

que atan crepúscuos irisados de terminales azules,

a la espera de noches sombrías, casi opacas, 

de casa, fuego, versos y soledades del alma.

 

En mi sierra luce ya un sarpullido de algodoncitos blancos

y en mi corazón eritemas de dolores antiguos, de ahora;
                                                            
                                                                 [ nada nuevo.

Me cuesta traspasar este tiempo de melancolías colmado  

que, a mi pesar, de mi espíritu todos los nervios entumece, 

desvaneciendo los últimos júbilos del embaucador estío.

 

Ya no resuenan al alba las desafinadas retretas,

los cohetes enmudecieron y los colores al aire 

a sus arcas retornaron, como los turrones caducos;

ya recogieron a los santos Patroncitos,

de medio metro, en humildes hornacinas.

 

Sólo espero que no acudan engañosos sirimiris,

ansío trombas de aguas renovadas

que rebosen las fuentes de las plazas,

los caños de tantos corazones azotados

e inunden de esperanza ésta mi desesperanza. 



Granada. 25 de Octubre de 2009. Pedrogollonet 



 


cádiar en octubre. alpujarras granadinas


Tags: otoño, melancolía, esperanza, Pedro Gollonet

Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 26 de octubre de 2009 | 21:49
El oto?o es el aviso de la finitud, esa es su belleza, nos avisa de la gran verdad revelada, el viaje del que nunca se ha de volver. Es la esperanza del destino final. contenplarlo atraves del paisaje es una bella forma de hacerlo. Asi lo entiendo y asi te felicito
Publicado por pedrogollonet
Martes, 27 de octubre de 2009 | 10:04
Muchas gracias por el comentario.

En efecto,es un anticipo de la finitud que nos salva de las contingencias que corrompen nuestra naturaleza, al tiempo que nos prepara para la salv?fica soledad, pero tambi?n significa la renovaci?n que alimenta la esperanza de otros tiempos, otras horas depuradas, aunque la melancol?a acompa?e el desarraigo que conduce a lo nuevo.

Un abrazo. Pedro gollonet.