Lunes, 23 de noviembre de 2009


 

      Middle of the night. 26-V-2006.

 

En las pálidas cuestas del estío,

el pincel de los labios afilados

de la noche que vive en sus cocheras,

el guardapolvo de la adolescencia,

las cúpulas tronchadas de las dalias

de nuestros cuerpos en la oscuridad,

como al jardín protegen las estacas,

la empalizada de los arreboles:

en la ventana el cielo va esquinado,

un ángulo a cordel en las magnolias,

los desnudos se enlazan, la ensenada

donde el placer encofra sus anillos,

la habladuría en la solombra, el cuajo

que nos recoge en su constelación;

vamos así en volandas, y el tungsteno

de la alta noche tiñe la ventana,

sin más respiración que el viento aguado

por las espuelas de la estrellería;

vamos así enlazados, las solapas

de la noche nos visten de azahar

como si los dos fuéramos toronjas

que se dan a los glóbulos del cielo

en la escuela en penumbra de los astros,

en la pajarería del manglar,

la arboleda de cuerpos en el agua

de la noche, caída tú en mi cuerpo,

mas no rendida, devorando el ópalo

como quien se devora al existir,

como si no supiéramos decirnos

más palabras que el fuego de la orquídea,

cuando mi voz incendiará tus lóbulos,

la noria que destella en plena noche;

nuestra respiración acorralada

nos pintó con las ceras del deseo

y viviremos en la oscuridad

de la teneduría de capuchas

con que el arcón del cielo se derrama

en los ojos cerrados del amor,

pues cerramos los ojos para amar

y para desearnos los abrimos,

y florecemos para consumirnos

y para florecer nos entregamos

como quien da al preludio de la sombra

esta pálida rosa del vivir.

 

 

        In Partenza. 17-VIII-2006.

 

Es apenas el alba en el alero

el pulsar de unas manos silenciosas

en las calles que viven de no ser

más que al alambre de la noche gris,

tensada por el peso del vacío

en el asfalto, el estremecimiento

de vísperas del viaje que ya mira

la voz oscurecida de los tilos,

el verde en que mis ojos se acostumbran

a saberte llegar, la astrología

de los árboles mudos en la luz,

porque vive en tus ojos la ensenada

que el pleno día estrella en sus rompientes,

la tormenta del aire en construcción

bajo la turbonada de tu cuerpo,

esta repetición de tus palabras

que reverberan por las calles sordas,

entre el ayer y el hoy, no los retales

de la tela del viento desgarrado

por mi caída en el atolladero

del tiempo aspado en su cordelería,

muchacha que sabías demasiado

o demasiado poco, Trinità

dei Monti con puñales en lo oscuro,

el crimen de los años desgajados

de la floristería del amor,

el rescate del crimen en el alba,

rehén del alba de nuestra adolescencia,

rehén de las costuras del paisaje

cosido con bramante de la vida:

cada edificio en sí vacila y tiembla,

en su inseguridad de acontecer,

porque nuestras palabras lo retienen,

como el alba retiene nuestros cuerpos,

y es mañana también, en los cedazos

con que se criban en la madrugada

estas caballerías del amor,

estas rebañaduras de los tiempos

confundidos en uno, este paraje

tan ondulado como un Chippendale

en que nos dibujamos al vivir,

esta confirmación de los espacios

en la logia del tiempo, este topacio

que en nuestras vidas se desplomará,

el ikebana de estas alboradas,

la mano que enlazados nos recoge

en la cueva del soplo del furor

con que se vive, el temporal de Eolo,

no en paisaje de ninfas, no Calipso

y su canto en los mástiles, no el treno

de bayaderas de una tarde antigua,

no los tigres que rayan el crepúsculo,

la perla matutina en la mirada,

sino la sastrería de tejados

por los que salta el lince del amor,

sólo ver ojos en la noche parda,

sólo tus ojos que mis ojos ven,

sólo la arboladura de la sombra

que se recoge en el amanecer,

como el buque fantasma ya no es niebla

confundida en la niebla del telón

del mar cerrado de ojos y de hebillas,

este brillo que sólo nos dará

latir en ti la sombra con lo claro,

con el alba de plomo derretido,

cuando, al romper el día, va el amor

en los labios apócrifos del alba,

máscara apenas de tu beso en mí.


Tags: Pere Gimferrer, amor, sensualidad, lenguaje virtuoso

Publicado por pedrogollonet @ 22:51  | Literatura. Poes?a
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Comentarios
Publicado por pedrogollonet
Lunes, 23 de noviembre de 2009 | 23:04
Pere Gimferrer es la poes?a en estado de boato verbal,con una riqueza de lenguaje y descriptiva asombrosa,rayando,en ocasiones,en un exceso que puede parecer forzado,pero que resulta de una riqueza indiscutible.
Hay modernidad en su creaci?n po?tica, pero al tiempo se nos muestra esencialmente humano y este amor que recoge en Tornado resulta sensual,profundo y, escondido detras de ese lenguaje,en ocasiones algo espeso,Gimferrer desnuda sus sentimientos en un contexto de gran belleza plastica.