Martes, 01 de diciembre de 2009




        Como un extraño frío

 

¿Pensaste alguna vez que alguien un día

esperaba este beso, aún no dado,

antes de nuestra vida? ¿Has pensado

que quizá esté esperando todavía?

 

¿Pensaste alguna vez que esta alegría,

que este maduro gozo haya pasado

por otras manos ya, cuando increado,

nuestro futuro amor, nada existía?

 

Como sombras; son como vagas sombras

y entre ti y mi abandono van pasando.

Cuanto tenemos nuestro, ¿es tuyo y mío?

 

Sólo regreso a ti, cuando me nombras

muy cerca, protegiéndome, ahuyentando

con tus caricias este extraño frío.

                     (1956) De Pronuncio amor

 

 

        Que no me alumbra, amor

 

¡Ay! que no me alumbra, amor,

la luz cansada

que viene y va por tu mirada.

 

     Por los adentros del beso

tu lengua, siempre acechante,

y tu calor por delante

abriendo paso a tu peso.

Era como un vino espeso

esa luz abandonada

que viene y va por tu mirada.

 

Bien sé que de aquella hoguera

aún me queda la tibieza

y que tras el humo empieza

el amor de otra manera.

No me dejes que me muera

sin la luz desesperada

que viene y va por tu mirada.

       (1985) De Mis amados odres viejos

 

 

         ¡Dame el ser…!

 

     ¡Dame el ser con tu mirada!

Tú que conservas sin saberlo las llaves

del arcano;

tú que cultivas la heredad

y en el atardecer te sientas en la puerta

a contar las hojas de los castaños;

tú que inconscientemente posees el cetro

y el armiño  y te incorporas en tu solio

y vas poniendo nombre a todo lo que pasa;

tú que, como yo, estuviste en el origen

incierto y que estarás en la consumación

incierta, ¡no me mantengas en la nada!

Tú, quien seas o quien pudieras ser.

El que sea.

¡Que alguien me mire por favor!

      (1998) De Las edades del frío


Tags: Rafael Guillén, tiempo, amor, Trascendencia, nada, duda

Publicado por pedrogollonet @ 14:27
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por pedrogollonet
Martes, 01 de diciembre de 2009 | 14:44
Culmino la serie dedicada a Rafael Guill?n, con tres poemas en los que el amor y el tiempo (siempre el tiempo) se superponen en distintas ?pocas. En el primero de ellos, Guill?n est? cercano a las reflexiones de Variaciones temporales, con un poema emotivo y casi introductorio a su consistente devaneo conceptual por el tiempo, cercano a la f?sica cuantica, como ya se comentaba en otros textos. En el segundo la nostalgia y el tiempo en el amor a trav?s de la memoria y la pasi?n; y, en ?ltimo lugar, la duda, la angustia por la nada, la humana ansiedad por la trascendencia, en un poema de sencillez y profundidad sublimes.