Martes, 22 de diciembre de 2009

    Todo cabe

 

Todo cabe en la vida

cualquier alrededor nos marca

a veces con silencios

y a veces con palabras

 

así nos vamos conociendo

mientras el tiempo pasa

y vamos aprendiendo cosas útiles

y otras que no sirven para nada

 

seamos por una vez coherentes

no nos vayamos por las ramas

 

hay ritos que nos signan

de una manera extraña

y aunque crezcan los años y las uñas

no nos hagamos trampa

 

el futuro de a poco

abre sus alas

 

la luna está allá arriba

como siempre enigmática

y abajo está la tierra

con el pozo del alma

y después veinte metros a la izquierda

digamos que mi casa

 

ya no vale la pena negarlo

la vida es una trama

imperfecta rotosa

cansada

 

la llevamos a cuestas

y nos cuesta dejarla

en un lecho de enfermo

abandonada

 

si queremos saber

cómo se llama

habrá que preguntarlo a ciertos sones

cuando rompen la calma

y a los pocos testigos

y también a la almohada

 

 

                         Pasado

 

De algún pasado llegan rostros

cada uno envuelto en su mirada

interrogando siempre interrogando

con la pobreza que todo lo ilumina

 

en el umbral de los umbrales

alguien recuerda cosas nuestras

y nos sentimos en otro mundo

que fue tan nuestro como el de aquí

 

pobre el silencio en su clausura

quiere esconder revelaciones

y sin embargo llegan / transcurren

sin ocultar que están borrachas

 

el pretérito es un desván

sin luz sin agua

y sobre todo sin postigos

¿qué podremos traer de ahí

que no sucumba ante el primer deseo

o a la segunda provocación?

 

nos queda el miedo sin fronteras

que se quedó sin Dios / el de hace mucho

y no ha comprado a los de ahora

pero el olvido no permite

que nos quedemos sin olvido

desde el pasado llegan semblantes

que tienen algo de nuestro ayer

 

¿será que nos reconocemos

porque el pretérito es de todos?

 

 

                      Testigo de uno mismo

 

        ¡Que entre la luz y que entre el aire,

    el aire que es el más fiel testigo de la vida!

                                Jaime Sabines

 

No sólo el aire fiel /también nosotros

somos testigos de la vida entera

la vemos transcurrir deshilachada

gozosa o muriéndose de pena

 

pasan mezclados / hechos y deshechos

y nos dejan sin fe y hablando a solas

con más de una tristeza en la mochila

y admirando la espuma de las horas

 

todo convoca en los alrededores

todo es símbolo de algo que se quiere

y si el alma se pone a echar de menos

sobre todo convoca a los ausentes

 

somos vigías del amor y el odio

si perdemos el tiempo / lo ganamos

con las meditaciones como nubes

que tratan de acercarnos lo lejano

 

así y todo vamos quedando limpios

de miedos y parodias de coraje

y el peligro del mal que está de luto

lo vemos a través de los cristales

 

risa o llanto / silencio o barahúnda

competimos con el aire más fiel

y ya que al fin el poeta se despide

       somos testigos de uno mismo / amén

Tags: Mario Benedetti, Testigo de uno mismo, vida, pasado, recuerdos, compromiso

Publicado por pedrogollonet @ 19:35  | Literatura. Poes?a
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Comentarios
Publicado por pedrogollonet
Martes, 22 de diciembre de 2009 | 19:37
El poeta con la sencillez expresiva de quien est? pr?ximo al final y reh?ye de artificios, nos brinda su visi?n del sentido de la vida, de la muerte, del tiempo? Y ello, con cierta iron?a y tremenda frescura. Le?a una cr?tica del car?cter poco actual de la poes?a de Benedetti y sent? el rechazo que siempre me producen los guardianes permanentes de la modernidad postmoderna, anclados, en definitiva, en formas que las m?s de las veces postergan el sentimiento, el alma del poeta y la humanidad m?s transparente y de expresi?n m?s asequible para el lector. Este p?stumo compendio de poemas de Testigo de uno mismo tienen la calidad literaria y el compromiso de toda la obra de Benedetti y el lirismo m?s cercano del autor m?s conocido de la llamada generaci?n uruguaya del 45